martes, 22 de enero de 2008

El monstruo.

La noche es mi manto y mi amiga, la única que perdona mis formascontrahechas. Me ampara cuando me asomo a la vida de ellos eintento compartir alguna de sus alegrías; pero si bien me espropicia sé que despierta sus miedos más ancestrales, caro he pagadomis intentos de acercarme a ellos en la sombra.Durante el día acecho aguardando la oportunidad de mostrarme y romperel hechizo. A veces veo pasar guerreros que buscan fama a mi costa;podría destrozarlos de proponérmelo, pero eso alejaría la solución ami problema. Debo encontrar a alguien que me escuche, no que recibala muerte de mis manos.Ayer vi a una niña y pensé que tal vez ella fuera la elegida; ellasabría comprender. Huyó aterrorizada. Maldita criatura temerosa, miimagen la perseguirá en sueños!Un nuevo fracaso revive mi escepticismo y acrecienta mis dudas sobrela fórmula que romperá el hechizo. Al fin y al cabo lo dicho por la bruja:"sólo dejarás de ser un monstruo cuando puedas decirle aalguien que dejarás de serlo diciéndole esto que te digo", es sólouna reminiscencia infantil jamás comprobada.Soy tan monstruoso que todos se aterrorizan y huyen de mí, negándomela posibilidad de no serlo. La improbable liberación es lo único quealimenta mi oblicua esperanza y me ata a la vida.Debo ocultarme, amanece.

1 comentario:

azpeitia dijo...

Nadie seacercará ati pequeño monstruo, laimagen es nuestra única solucionemergencia, con la imagenpresentación cometerás millones de tropelías delitofaltascrímenes, cambia tu imagen disfrázatedearlequín divertido....uffff!!!...menos mal ahora es otra cosa....un abrazo azpeitia